Investigaciones recientes han encontrado evidencia de que medicamentos utilizados para tratar la obesidad y la diabetes, como la semaglutida y la tirzepatida, podrían estar asociados con una reducción en el riesgo de ciertos tipos de cáncer y una mejor supervivencia en pacientes oncológicos, lo que ha generado interés entre especialistas en salud.
Un análisis publicado en la revista científica Journal of the American Medical Association (JAMA Network Open), basado en registros médicos electrónicos de más de 840,000 pacientes con cáncer de mama diagnosticadas entre 2006 y 2023, encontró que quienes utilizaron agonistas del receptor GLP-1 para tratar obesidad o diabetes tipo 2 presentaron menor riesgo de mortalidad por cualquier causa y menor probabilidad de recurrencia del cáncer durante un seguimiento de hasta 10 años.
Los fármacos analizados, entre ellos semaglutida y tirzepatida, son utilizados principalmente para el control de la glucosa y la reducción de peso. Los investigadores señalaron que aún no se determina con precisión si el posible efecto protector se relaciona con la pérdida de peso, la mejora metabólica u otros mecanismos biológicos.
El autor principal del estudio, Bernard Fuemmeler, del Centro Oncológico Integral Massey de la Virginia Commonwealth University, explicó que los hallazgos sugieren una asociación entre estos medicamentos y mejores resultados clínicos en pacientes con cáncer de mama, aunque advirtió que se requieren más estudios para confirmar causalidad.
Ante estos resultados, profesionales han planteado la necesidad de ensayos clínicos específicos que evalúen su posible uso en la prevención de cánceres relacionados con la obesidad, aunque subrayan que aún no existe evidencia suficiente para recomendarlos con ese fin.