El diario estadounidense The Wall Street Journal reveló que el Buró Federal de Investigaciones (FBI) participó en un operativo secreto en territorio mexicano para lograr la detención de Ryan Wedding, exatleta olímpico canadiense y fugitivo buscado por autoridades de Estados Unidos por presuntos vínculos con el narcotráfico y el Cártel de Sinaloa.
De acuerdo con el medio, Wedding fue detenido el 22 de enero de 2026 tras ser localizado en México, luego de una operación que incluyó presión directa y negociaciones encabezadas por agentes del FBI, entre ellos integrantes del Hostage Rescue Team (HRT), una de las unidades tácticas más especializadas de la agencia. Posteriormente, Wedding habría sido trasladado a Estados Unidos.
La versión publicada por el diario contradice la narrativa oficial del Gobierno de México, que sostiene que Wedding se entregó voluntariamente ante autoridades mexicanas y que no hubo participación operativa de agentes estadounidenses en la detención. La presidenta Claudia Sheinbaum ha reiterado que México no permite operativos conjuntos en su territorio y que la cooperación con agencias como el FBI se limita al intercambio de información, sin intervención física en arrestos o redadas.
Por su parte, la defensa legal de Wedding ha negado la versión de una entrega voluntaria y ha señalado que se trató de un arresto, mientras que funcionarios cercanos al caso reconocen que existió coordinación entre ambos países, aunque con versiones distintas sobre cómo se concretó el aseguramiento.
El caso ha abierto un nuevo frente de tensión diplomática, al evidenciar diferencias públicas entre México y Estados Unidos sobre la forma en que fue capturado uno de los fugitivos más buscados por autoridades estadounidenses.
Afirmó este Jueves la presidenta Sheinbaum que en México las operaciones en terreno son realizadas exclusivamente por fuerzas mexicanas, y que no acepta operativos conjuntos de Estados Unidos en territorio nacional. Subrayó que la detención del exatleta canadiense no fue producto de un operativo conjunto con el FBI, sino resultado de la versión oficial mexicana de que Wedding se entregó de manera voluntaria en la Embajada de Estados Unidos en Ciudad de México.
Además, durante una llamada con el presidente de EE. UU., dijo que no discutieron el caso de Wedding en ese momento, pero reiteró la postura de soberanía y control mexicano sobre las acciones dentro del país, aun cuando hay versiones distintas entre México y Estados Unidos sobre cómo se dio la detención.