La Fiscalía General de la República (FGR) fortaleció las investigaciones en contra de los hermanos Farías Laguna al incorporar nuevas líneas relacionadas con el presunto tráfico de drogas, además de los delitos previamente documentados por robo de combustible y corrupción en aduanas.
El caso cobró relevancia tras la reciente detención en Argentina del contralmirante Fernando Farías Laguna, quien permanecía prófugo desde agosto de 2025. Su captura se suma al proceso que enfrenta su hermano, el vicealmirante Manuel Roberto Farías Laguna, recluido desde septiembre del mismo año en el penal federal de máxima seguridad del Altiplano.
De acuerdo con las indagatorias, ambos son señalados de encabezar una red de huachicol que operaba desde Estados Unidos hacia México, con presunta injerencia en puntos estratégicos del sistema aduanero.
Las investigaciones revelan que, aunque Fernando Farías no contaba con una adscripción oficial en aduanas entre 2023 y 2025, registros de geolocalización de su teléfono lo ubican de manera recurrente en las inmediaciones de instalaciones clave como Guaymas, Sonora, y Dos Bocas, Tabasco.
Para la FGR, estos indicios apuntan a una posible operación paralela dentro de recintos fiscales, donde se habrían facilitado actividades ilícitas. Los expedientes sostienen que los hermanos habrían consolidado una estructura de control en áreas estratégicas de la administración pública federal.
Además del presunto tráfico de hidrocarburos, ahora se investiga su probable participación en delitos de narcotráfico, así como tráfico de influencias, enriquecimiento ilícito, operaciones con recursos de procedencia ilícita y delincuencia organizada.
Las autoridades consideran que la detención de Fernando Farías permitirá avanzar en el esclarecimiento de la red y determinar el alcance de las operaciones ilícitas que, según las pesquisas, se extendían más allá del robo de combustible.