Decenas de cajas con restos humanos relacionados con investigaciones por desapariciones y hallazgos en fosas clandestinas permanecen almacenadas en instalaciones de la Fiscalía General de la República (FGR), sin que todos los restos hayan sido identificados.
La situación expone los problemas que persisten en México para procesar, identificar y relacionar restos humanos con personas reportadas como desaparecidas. Parte de las muestras corresponde a investigaciones realizadas en distintos puntos del país, donde fueron localizados restos óseos y otros indicios.
La FGR cuenta con una Base Nacional de Información Genética destinada a facilitar la identificación mediante perfiles de ADN. Hasta diciembre de 2024, la institución reportó 78 mil 722 perfiles genéticos registrados en su sistema nacional y mil 850 registros con información relacionada con fosas clandestinas y otros lugares de hallazgo.
El almacenamiento de restos representa uno de los principales retos de la crisis forense, debido a que cada fragmento requiere procesos periciales para establecer su origen, obtener perfiles genéticos y realizar cruces con información de personas desaparecidas.
Para las familias que buscan a sus seres queridos, la identificación de estos restos puede representar una vía para conocer su paradero. Sin embargo, los procesos pueden prolongarse durante años cuando existen fragmentos incompletos, restos calcinados o expedientes con información insuficiente.
La acumulación de evidencia forense también refleja la magnitud de las investigaciones relacionadas con desapariciones y fosas clandestinas en México, mientras las autoridades continúan con trabajos de identificación y procesamiento de restos.