Desde temprana hora, templos emblemáticos de la capital michoacana, como la Catedral de Morelia y el Templo de San Agustín, registraron una afluencia constante de creyentes que participaron en la imposición de ceniza, rito con el que la Iglesia católica marca el inicio de la Cuaresma.
Familias completas, adultos mayores y jóvenes hicieron fila desde las primeras misas del día para recibir la cruz de ceniza en la frente, símbolo de penitencia, conversión y reflexión espiritual. Durante la ceremonia, los sacerdotes recordaron a los asistentes la tradicional frase “Polvo eres y en polvo te convertirás” o “Conviértete y cree en el Evangelio”, que acompaña este acto litúrgico.
La celebración del Miércoles de Ceniza representa el comienzo de un periodo de 40 días de preparación previo a la Semana Santa, uno de los momentos más significativos del calendario católico. En ciudades con profunda tradición religiosa como Morelia, capital de Michoacán, esta jornada suele registrar una de las mayores participaciones del año en los templos.
De acuerdo con la tradición, la ceniza utilizada en el rito se obtiene de la quema de las palmas bendecidas el Domingo de Ramos del año anterior. Más allá del simbolismo, líderes religiosos hicieron un llamado a que este tiempo no solo se limite a prácticas externas, sino que motive acciones concretas de reconciliación, ayuno, oración y apoyo a los sectores más vulnerables.
En el Centro Histórico, el flujo de personas fue constante durante la mañana y el mediodía, generando incluso movimiento en el comercio local. Para muchos fieles, acudir a recibir la ceniza es una costumbre arraigada que trasciende generaciones y forma parte de la identidad cultural y religiosa de la capital michoacana.