La FIFA permitió la participación del mediocampista ghanés Thomas Partey en el Mundial pese a que el futbolista enfrenta un proceso judicial en Reino Unido por múltiples acusaciones de delitos sexuales. El jugador regresó a la cancha con Ghana ante Inglaterra después de perderse el debut del equipo por problemas de visado relacionados con su situación legal.
Partey enfrenta siete cargos de violación y uno de agresión sexual presentados en Reino Unido. Las acusaciones corresponden a denuncias realizadas por distintas mujeres por hechos ocurridos entre 2020 y 2022. El futbolista ha negado las acusaciones y se ha declarado no culpable ante las autoridades británicas.
A pesar de los cargos pendientes y de que el juicio está programado para una fecha posterior al torneo, Partey fue convocado por Ghana y pudo disputar el encuentro ante Inglaterra. La FIFA no anunció una suspensión del jugador, al considerar que no existe una sanción deportiva vigente que le impida competir.
El regreso del futbolista generó protestas de aficionados y críticas durante el partido, donde recibió abucheos cada vez que tocó el balón. La situación también provocó atención durante el saludo previo al encuentro, después de que el defensor inglés Djed Spence aparentara evitar estrechar la mano de Partey.
Partey, exjugador del Arsenal y actualmente en el Villarreal, continúa formando parte de la selección de Ghana mientras enfrenta el proceso judicial en Reino Unido.