El fiscal general interino de Estados Unidos, Todd Blanche, afirmó que la imputación presentada contra el exmandatario cubano Raúl Castro refleja el compromiso del presidente Donald Trump con perseguir a quienes atenten contra ciudadanos estadounidenses, sin importar el tiempo transcurrido o el cargo de los implicados.
Durante un evento realizado en Miami, Todd Blanche señaló que por primera vez en varias décadas altos mandos del gobierno cubano enfrentan cargos en tribunales estadounidenses relacionados con el derribo de dos avionetas de la organización Hermanos al Rescate ocurrido en 1996.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos acusa a Raúl Castro de asesinato, conspiración para matar ciudadanos estadounidenses y destrucción de aeronaves, al señalarlo como presunto responsable de ordenar el derribo de las avionetas cuando fungía como ministro de las Fuerzas Armadas de Cuba.
En el incidente murieron cuatro personas vinculadas a la organización Hermanos al Rescate, dedicada a localizar y auxiliar a balseros cubanos en el mar. La acusación también incluye a otros militares cubanos presuntamente involucrados en los hechos.
El gobierno cubano sostiene que las aeronaves ingresaron al espacio aéreo de la isla y calificó a los pilotos como provocadores, mientras que organismos internacionales determinaron previamente que el derribo ocurrió en aguas internacionales.
Todd Blanche aseguró que las autoridades estadounidenses no olvidarán a las víctimas ni a sus familias y señaló que la acusación busca enviar un mensaje sobre la postura del gobierno estadounidense frente a ataques contra sus ciudadanos.