Una venganza personal habría sido el móvil del doble feminicidio de Míriam Cruz Alpuche y su nieta de 12 años, ocurrido en el municipio de Ostuacán, Chiapas. La Fiscalía estatal señaló a dos hombres como presuntos responsables, uno de los cuales murió tras ser agredido por pobladores que lo sacaron de la custodia de las autoridades.
El fiscal general del estado, Jorge Luis Llaven Abarca, informó que las investigaciones apuntan a Armando “N”, alias “El Melo”, y Andrés “N”, conocido como “El Cera”, por su presunta participación en los asesinatos del 19 de octubre. De acuerdo con la Fiscalía, ambos habrían seguido a las víctimas hasta el lugar donde fueron atacadas y posteriormente huyeron.
El funcionario atribuyó el móvil del crimen a una venganza personal relacionada con Armando “N”, aunque no detalló públicamente qué originó el conflicto.
Míriam y su nieta desaparecieron el lunes 19 de octubre, cuando salieron de su domicilio rumbo a un rancho de la localidad rural de Tanchichal para atender asuntos relacionados con sus animales.
El cuerpo de la mujer fue localizado el miércoles siguiente, con signos de violencia y envuelto en bolsas de plástico y una lona. La niña fue encontrada sin vida el viernes, después de varios días de búsqueda en los que participaron familiares, habitantes de la zona y autoridades. Tras su desaparición se activó una Alerta Amber.
El sábado las autoridades informaron sobre la detención de los dos sospechosos. Sin embargo, antes de que fueran trasladados a Tuxtla Gutiérrez, un grupo de habitantes ingresó violentamente a las instalaciones de la Presidencia Municipal de Ostuacán, donde permanecían bajo custodia.
Los pobladores sacaron a ambos hombres y los agredieron en la plaza central. Andrés “N” murió durante el ataque, mientras que Armando “N” sobrevivió con lesiones y fue rescatado por las fuerzas de seguridad para recibir atención médica.
Tras los hechos, la Fiscalía abrió una investigación por el homicidio de Andrés “N”, mientras continúa integrando la carpeta correspondiente al doble feminicidio.
Llaven Abarca señaló que se solicitará una pena de hasta 100 años de prisión para Armando “N”, quien permanece bajo custodia y deberá enfrentar el proceso judicial correspondiente.
El fiscal también informó que Andrés “N” había sido detenido en 2023 por robo con violencia en el municipio de Pichucalco.
Luego de los disturbios, el gobernador de Chiapas, Eduardo Ramírez Aguilar, llamó a los habitantes de Ostuacán a permitir que las instituciones se encarguen de investigar y sancionar los delitos.
El mandatario advirtió que la justicia por propia mano puede provocar más violencia y generar consecuencias legales. También aseguró que las autoridades continuarían con las investigaciones para evitar que los feminicidios quedaran impunes.
La Fiscalía informó que el orden fue restablecido durante la madrugada del domingo, con la presencia de elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional, la Guardia Nacional, la Secretaría de Seguridad del Pueblo y agentes ministeriales.