La Fiscalía de Estados Unidos solicitó formalmente que el juicio contra Rafael Caro Quintero, cofundador del extinto Cártel de Guadalajara, se realice con un jurado anónimo y parcialmente aislado, bajo el argumento de proteger la seguridad de los integrantes del panel y garantizar la imparcialidad del proceso judicial.
Durante una audiencia celebrada en la Corte Federal del Distrito Este de Nueva York, en Brooklyn, fiscales y defensores abordaron además el manejo de pruebas clasificadas que serán utilizadas durante el juicio, considerado uno de los procesos más relevantes contra un líder histórico del narcotráfico mexicano en territorio estadounidense.
De acuerdo con los documentos presentados ante la corte, el gobierno estadounidense sostiene que la medida busca evitar posibles actos de intimidación, acoso o interferencia sobre los futuros jurados, debido al perfil del acusado y a la notoriedad pública del caso.
Aunque Caro Quintero mantiene su declaración de no culpabilidad, los fiscales dejaron abierta la posibilidad de alcanzar un acuerdo de culpabilidad que evite llegar a juicio. La defensa y el gobierno estadounidense han sostenido conversaciones en meses recientes para explorar una posible resolución negociada del caso.
El llamado “Narco de Narcos” enfrenta cargos por delincuencia organizada, narcotráfico y por su presunta responsabilidad en el secuestro, tortura y asesinato del agente de la DEA Enrique “Kiki” Camarena en 1985, uno de los casos más emblemáticos en la historia de la lucha antidrogas entre México y Estados Unidos.
Caro Quintero fue trasladado a Estados Unidos en febrero de 2025 y actualmente permanece bajo custodia federal. Su juicio está programado para iniciar el 8 de marzo de 2027 en Brooklyn, donde la Fiscalía prevé presentar varias semanas de pruebas ante el jurado.