El Departamento de Justicia de Estados Unidos descartó un acuerdo de culpabilidad con Miguel Ángel y Omar Treviño Morales, conocidos como “Z-40” y “Z-42”, y confirmó que buscará llevarlos a juicio por cargos relacionados con crimen organizado, tráfico de drogas, posesión de armas y lavado de dinero.
Durante una audiencia realizada en la Corte de Distrito de Washington D.C., los hermanos Treviño Morales se declararon no culpables de las acusaciones presentadas en su contra. El juez Trevor McFadden convocó a una nueva audiencia para el 10 de septiembre, fecha en la que se prevé definir el calendario del proceso judicial.
La fiscalía estadounidense planteó que la preparación del juicio comience con la presentación de mociones en diciembre de 2026, mientras que la etapa de presentación de pruebas y participación de testigos colaboradores podría desarrollarse posteriormente. El juez propuso que el juicio inicie en septiembre de 2028.
La defensa de los exlíderes de Los Zetas solicitó más tiempo para revisar la evidencia del caso y argumentó que la investigación incluye millones de archivos. Los abogados señalaron que el expediente contiene cerca de 5 millones de documentos y alrededor de 1.5 millones de grabaciones, además de información recopilada por distintas áreas de la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos.
Miguel Ángel y Omar Treviño Morales fueron identificados como antiguos líderes de Los Zetas, organización que surgió como un grupo armado vinculado al Cártel del Golfo antes de separarse y operar de manera independiente. Las autoridades estadounidenses los acusan de participar en actividades criminales durante el periodo en que presuntamente encabezaron la estructura del grupo.