El Parlamento de Francia aprobó una nueva ley que facilitará la devolución de bienes culturales y restos humanos en posesión de instituciones públicas francesas cuando se compruebe que fueron obtenidos de manera ilícita entre los años 1815 y 1972.
La medida busca agilizar los procesos de restitución solicitados por distintos países, principalmente antiguas colonias francesas en África y naciones de América Latina que durante años han reclamado el regreso de piezas históricas y patrimonio cultural trasladado a territorio francés.
La legislación incorpora una excepción dentro del Código del Patrimonio de Francia para permitir la devolución de objetos que actualmente forman parte de colecciones públicas pertenecientes al Estado, municipios y museos nacionales como el Louvre, Orsay y Quai Branly.
El procedimiento contemplará la participación de comités científicos integrados junto con representantes de los países solicitantes para analizar el origen, trayectoria y forma en que los bienes culturales llegaron a Francia.
La nueva disposición no aplicará para colecciones privadas, por lo que únicamente afectará a piezas bajo resguardo de instituciones públicas francesas.
Entre los países que han impulsado solicitudes de restitución se encuentra México, que en años recientes ha promovido acciones para frenar subastas de arte prehispánico y reclamar piezas arqueológicas y culturales exhibidas o comercializadas en Europa.
La ley también contempla casos relacionados con restos humanos obtenidos durante periodos coloniales y conflictos históricos.
En los últimos años Francia realizó diversas restituciones internacionales, entre ellas la devolución de un tambor ceremonial sagrado a Costa de Marfil y la entrega de restos humanos a Madagascar relacionados con hechos ocurridos durante la época colonial.
Asimismo, en 2025 fueron restituidas obras de arte saqueadas por el régimen nazi durante la Segunda Guerra Mundial a descendientes de familias afectadas.