El gobierno de Francia autorizó que aeronaves militares de Estados Unidos utilicen una base aérea en territorio francés, aunque dejó claro que el permiso excluye a cazas o aviones de combate como los que participan en los ataques contra Irán.
Fuentes del Estado Mayor del Ejército francés precisaron que la autorización aplica únicamente para “aviones estadounidenses en apoyo a las operaciones”, sin detallar el tipo de aeronaves, pero subrayando que quedan fuera los aparatos de combate.
Las mismas fuentes aclararon que fue “errónea” la información difundida previamente sobre una supuesta autorización para que aeronaves estadounidenses utilizaran bases francesas en Medio Oriente. Sin ofrecer mayores explicaciones, puntualizaron que el permiso corresponde exclusivamente a una base ubicada en Francia.
Diversos medios han señalado que se trata de la base aérea de Istres, cerca de Marsella. Según las autoridades militares, las aeronaves estadounidenses que hagan uso de estas instalaciones no participarán en ataques contra Irán, sino que brindarán apoyo y protección a socios en la región.
En paralelo, dos bases francesas situadas en los Emiratos Árabes Unidos fueron objeto de ataques iraníes a inicios de semana. No obstante, la ministra francesa de Defensa, Catherine Vautrin, afirmó que no existe certeza de que Francia fuera el objetivo directo, ya que dichas instalaciones también son utilizadas por los Emiratos.
De acuerdo con la funcionaria, en esas acciones no se registraron víctimas ni heridos y las bases continúan plenamente operativas.
Francia ha expresado críticas hacia Estados Unidos e Israel por haber lanzado ataques contra Irán sin el aval del derecho internacional. Sin embargo, París también ha señalado que la responsabilidad de la escalada recae en Teherán, al acusarlo de violar durante años la legalidad internacional con sus programas de armamento nuclear y balístico, así como por su respaldo a movimientos armados en la región.
Entre las prioridades del gobierno francés ante el conflicto destacan la protección de los cerca de 400 mil ciudadanos franceses que se encuentran en Medio Oriente, el respaldo a sus socios regionales y el restablecimiento de las rutas marítimas afectadas, para lo cual ha propuesto la creación de una coalición internacional.