Petróleos Mexicanos (Pemex) reportó una utilidad neta de 18 mil 24 millones de pesos durante el segundo trimestre de 2026, cifra que representa una disminución de 70 por ciento respecto a los 59 mil 516 millones obtenidos en el mismo periodo del año anterior. El resultado estuvo influido por un incremento en los costos de operación, mayores pagos de impuestos, derechos y el impacto de instrumentos financieros.
En el reporte financiero correspondiente al periodo de abril a junio, la empresa acumuló una pérdida neta de 27 mil 968 millones de pesos durante el primer semestre del año, mientras que en el mismo lapso de 2025 había registrado ganancias por 16 mil 194 millones de pesos.
Pese a la caída en las utilidades, los ingresos totales crecieron 30.3 por ciento anual y alcanzaron 510 mil 443 millones de pesos. Este incremento fue impulsado por un mayor valor de las exportaciones de crudo, así como por un aumento en las ventas nacionales de gasolina Magna, diésel y turbosina.
La producción promedio de crudo y condensados fue de un millón 658 mil barriles diarios, lo que representó un incremento de 1.7 por ciento en comparación con el mismo trimestre de 2025. En contraste, las exportaciones descendieron 16 por ciento, con un promedio de 499 mil barriles diarios, en línea con la estrategia del gobierno federal de destinar una mayor proporción del petróleo al mercado interno.
Pemex informó además que el procesamiento de crudo en el Sistema Nacional de Refinación aumentó 2.9 por ciento y que la producción de petrolíferos creció 3.4 por ciento. La empresa destacó una reducción de 14.2 por ciento en la producción de combustóleo, uno de los principales retos del sistema de refinación.
Al cierre de junio, la deuda financiera de la petrolera se ubicó en 77 mil 500 millones de dólares, mientras que el adeudo con proveedores ascendió a 21 mil 427 millones de dólares. Durante el primer semestre, la empresa recibió aportaciones del Gobierno federal por más de 100 mil millones de pesos para fortalecer su operación.