El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, confirmó este martes el desplazamiento forzado de 96 personas en el municipio de Chilapa de Álvarez, en la región de la Montaña Baja de Guerrero, derivado de la violencia provocada por la disputa entre los grupos criminales “Los Ardillos” y “Los Tlacos”.
Durante la conferencia matutina del Gobierno federal, García Harfuch señaló que la situación es “muy delicada” y aseguró que las autoridades ya trabajan en la zona para proteger a la población civil y evitar enfrentamientos que pongan en riesgo a los habitantes.
El funcionario detalló que la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, se trasladó personalmente a Chilapa para atender el conflicto y mantener diálogo con representantes comunitarios. Asimismo, precisó que no existe negociación con los grupos delictivos, sino con las poblaciones afectadas.
La violencia en la zona ha generado bloqueos, personas heridas y temor entre comunidades indígenas de la región. De acuerdo con reportes oficiales, al menos tres personas lesionadas fueron trasladadas a hospitales de Chilpancingo para recibir atención médica.
García Harfuch explicó que desde el inicio de la crisis existe presencia de la Guardia Nacional, el Ejército y corporaciones estatales; sin embargo, reconoció que el ingreso de fuerzas federales a algunas comunidades podría provocar nuevos enfrentamientos armados.
Organizaciones comunitarias y pobladores han denunciado ataques armados, amenazas y desplazamientos forzados desde hace varios días en localidades de la Montaña Baja de Guerrero. La disputa entre “Los Ardillos” y “Los Tlacos” mantiene bajo tensión a la región, considerada una de las más afectadas por la violencia criminal en el estado.