Las concentraciones de dióxido de carbono, metano y óxido nitroso llegaron a niveles sin precedentes en 2025, lo que podría intensificar el calentamiento global durante décadas e incluso siglos, advirtió la Organización Meteorológica Mundial (OMM), organismo de Naciones Unidas.
De acuerdo con el 22º Boletín anual sobre Gases de Efecto Invernadero, la acumulación de estas sustancias en la atmósfera continúa aumentando la cantidad de calor retenido en el planeta, con consecuencias para el clima y mayores riesgos de fenómenos meteorológicos extremos.
El dióxido de carbono (CO₂) registró una concentración media mundial de 426.8 partes por millón durante 2025, equivalente al 153 por ciento del nivel existente antes de la era industrial, alrededor de 1750.
El metano alcanzó las mil 948 partes por mil millones, un 267 por ciento del nivel preindustrial, mientras que el óxido nitroso llegó a 339.1 partes por mil millones, equivalente al 126 por ciento de aquella referencia.
La OMM advirtió que el CO₂ es responsable de aproximadamente 66 por ciento del efecto de calentamiento generado por los principales gases de efecto invernadero de larga duración. Su permanencia en la atmósfera significa que sus consecuencias no se limitan a un periodo corto, sino que pueden extenderse durante generaciones.
Aunque el aumento de la concentración de dióxido de carbono entre 2024 y 2025 fue de 2.8 partes por millón, inferior al incremento excepcional de 3.6 registrado entre 2023 y 2024, la cifra continúa por encima del promedio de crecimiento de la última década.
La variación estuvo relacionada, en parte, con la recuperación de los ecosistemas terrestres que absorben carbono y la reducción de las emisiones procedentes de incendios forestales, después del intenso episodio de El Niño de 2023 y 2024.
Sin embargo, la organización prevé que las concentraciones continúen aumentando durante 2026 debido a la quema de combustibles fósiles y a la posible influencia de un nuevo episodio intenso de El Niño, que podría reducir la capacidad de los ecosistemas para retirar carbono de la atmósfera.
El metano también representa un factor importante, pues contribuye con cerca de 16 por ciento del calentamiento provocado por los gases de efecto invernadero de larga duración. Aunque una parte procede de fuentes naturales, gran parte está relacionada con actividades humanas, como la ganadería, el cultivo de arroz, la explotación de combustibles fósiles y los vertederos.
El informe también señala la importancia de vigilar otros gases vinculados con la producción y distribución de electricidad, como el hexafluoruro de azufre, cuya concentración ha aumentado durante las últimas tres décadas y que posee un elevado potencial de calentamiento.
La advertencia se presenta semanas antes de la COP31, la conferencia de Naciones Unidas sobre cambio climático que se celebrará del 9 al 20 de noviembre en Antalya, Turquía, donde los países deberán abordar las medidas para reducir las emisiones y limitar los efectos del calentamiento global.
La OMM recordó que los últimos 11 años han sido los más cálidos desde que existen registros y alertó que la acumulación de gases en la atmósfera mantiene una presión creciente sobre el sistema climático, con efectos que podrían prolongarse durante décadas o siglos.