Luego de una reunión que se extendió por casi hora y media en Palacio Nacional, concesionarios de estaciones de servicio accedieron a ajustar el precio del diésel a 28 pesos por litro, en respuesta a la presión del gobierno federal encabezado por Claudia Sheinbaum Pardo.
El encuentro, en el que también participaron funcionarios de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y de Petróleos Mexicanos, concluyó con un acuerdo verbal que, aunque no fue respaldado por todos públicamente, sí fue confirmado por algunos asistentes.
Uno de ellos, Mauricio González Puente, director de Valores ABC, señaló que el sector decidió respaldar la solicitud presidencial. “Se trata de atender una petición directa; aceptamos mantener el diésel en 28 pesos y dar seguimiento la próxima semana”, explicó tras salir del encuentro. También adelantó que habrá una nueva reunión para revisar cómo evoluciona la medida.
El ajuste ocurre en medio de la advertencia previa del gobierno federal, que consideró injustificado que el combustible se vendiera por encima de ese precio, sobre todo cuando se han aplicado reducciones al impuesto especial para contener los costos.
La intención, según autoridades, es evitar un efecto dominó en el precio del transporte de mercancías, lo que impactaría directamente en productos de consumo básico.
Sin embargo, el cumplimiento no ha sido generalizado. De acuerdo con la Procuraduría Federal del Consumidor, cerca del 34 por ciento de las estaciones no respetaban el tope sugerido, lo que detonó el llamado urgente a los empresarios del sector.
El titular de la Profeco, Iván Escalante, aclaró que, a diferencia de la gasolina Magna, el diésel no cuenta con un acuerdo formal firmado, sino con un compromiso extraordinario derivado de la volatilidad internacional en los energéticos.
El gobierno federal también alista revisiones, en coordinación con el Servicio de Administración Tributaria, para detectar posibles irregularidades en la fijación de precios y reforzar la vigilancia en el sector.