El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos compró por 950 millones de dólares un complejo integrado por tres centros de detención para migrantes en Adelanto, California, como parte de la estrategia del gobierno de Donald Trump para ampliar y mantener la capacidad de detención migratoria.
El complejo cuenta con una capacidad conjunta de 2 mil 644 personas e incluye dos centros de procesamiento migratorio y el anexo Desert View. Las instalaciones eran propiedad de GEO Group, empresa privada que continuará a cargo de su operación mediante un contrato con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
El acuerdo contempla que GEO Group administre los tres centros hasta diciembre de 2034. Con la compra, las instalaciones pasan a ser propiedad del Gobierno federal, aunque la operación cotidiana permanecerá en manos de la empresa privada.
La adquisición se produce después de que el Gobierno de Estados Unidos destinara miles de millones de dólares a ampliar la infraestructura utilizada para detener a migrantes sujetos a procesos de deportación. En julio, el Departamento de Seguridad Nacional también compró otros dos centros en California por mil 500 millones de dólares.
La estrategia federal busca aumentar la capacidad de detención y reducir la dependencia de instalaciones contratadas con terceros, mientras las autoridades de California mantienen mecanismos de supervisión sobre los centros migratorios.
El Gobierno federal ha enfrentado cuestionamientos por las condiciones de algunas instalaciones y por el incremento de la población migrante detenida. En California, autoridades estatales han reportado un aumento significativo de personas bajo custodia migratoria durante el último año.