Los ingresos totales alcanzaron un máximo histórico de 6 billones 45.795 millones de pesos, lo que equivale aproximadamente a 343.006 millones de dólares. Esta cifra superó lo programado en la Ley de Ingresos de la Federación, con un cumplimiento del 101.6%, y representó un crecimiento real del 4.8% en comparación con el año anterior, marcando el incremento más alto desde 2017.
La recaudación tributaria fue el componente principal, sumando 5.35 billones de pesos (alrededor de 303.530 millones de dólares), con un aumento real anual del 4%. Este crecimiento fue impulsado principalmente por el Impuesto Sobre la Renta (ISR), seguido del Impuesto al Valor Agregado (IVA). También se registró un avance de casi el 3% en la recaudación del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS).
Las autoridades fiscales atribuyen estos resultados positivos a una mayor eficiencia en los procesos de cobro y al cumplimiento voluntario de los contribuyentes. Los datos finales del año pasado consolidan una tendencia de fortalecimiento en la captación de recursos por parte del gobierno federal.