Golfo de México ya es oficialmente el “Golfo de América” en EUA
evangelio | 25 enero, 2025

El gobierno de Estados Unidos oficializó el cambio de nombre del Golfo de México, que a partir de ahora será conocido como Golfo de América, en un acto que ha sido descrito como un esfuerzo por reafirmar la importancia histórica y económica de esta región para el país.

La medida, que fue anunciada a través de un comunicado del Departamento del Interior, también incluye la restitución del nombre de Monte McKinley a la montaña más alta de Norteamérica, que había sido conocida como Denali desde hace varias décadas.

Según el documento, ambas decisiones siguen las directrices del presidente Donald Trump, quien las justifica como un intento por “garantizar que las futuras generaciones de estadounidenses celebren el legado de sus héroes y bienes históricos”.

El Golfo de América, que abarca una vasta extensión de más de 1.6 millones de kilómetros cuadrados, ha sido considerado una “piedra angular del crecimiento de la nación” debido a la relevancia de sus puertos, algunos de los más grandes del mundo, que conectan las mercancías estadounidenses con los mercados globales.

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En su declaración, el Departamento del Interior subrayó que este cambio de nombre busca reconocer la “contribución perdurable” de la región al fortalecimiento económico de Estados Unidos.

Asimismo, la inclusión del nombre de Monte McKinley, en honor al presidente William McKinley, se enmarca dentro de un esfuerzo por restaurar nombres que “honran el legado de la grandeza estadounidense”.

El decreto firmado por Trump ha generado una fuerte oposición en México, país que comparte una gran parte del golfo, dado que la cuenca oceánica tiene profundas raíces históricas y culturales, con un nombre que data del siglo XVI, ligado a la antigua ciudad de México.

Aunque el golfo de México es un cuerpo de agua que conecta los litorales de México, Estados Unidos y Cuba, la decisión estadounidense ha sido justificada por el presidente Trump como una acción “apropiada”, considerando que su país “hace la mayor parte del trabajo” en la región.

Este cambio de nombre es interpretado como un punto de inflexión en las relaciones bilaterales y una manifestación de la política nacionalista del gobierno estadounidense, que busca consolidar una identidad más centrada en el legado histórico y los intereses económicos internos.

El nombre del Golfo de México, un territorio que ha sido parte de la historia de ambos países desde tiempos coloniales, ha sido un símbolo de la compleja relación entre las naciones, y este reciente cambio genera nuevas tensiones en un contexto de ya por sí sensibles dinámicas geopolíticas.

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