La organización ambientalista Greenpeace exigió a autoridades federales una intervención inmediata ante el derrame de hidrocarburo que continúa expandiéndose en el Golfo de México, situación que advirtió ha provocado daños considerables en ecosistemas marinos y costeros.
En un pronunciamiento público, la ONG señaló que la mancha de petróleo se ha extendido a lo largo de aproximadamente 630 kilómetros de litoral en los estados de Veracruz y Tabasco, donde, aseguró, las labores de limpieza se han concentrado únicamente en playas con alta afluencia turística, dejando desatendidas zonas alejadas.
Greenpeace también criticó que las autoridades no han precisado el origen del derrame, por lo que no se puede garantizar que la fuga haya sido contenida ni se ha determinado a los responsables.
“Este ya es un derrame petrolero sin control. Una vez más, el Golfo de México opera como zona de sacrificio ante los riesgos e impactos que implica la industria petrolera, así como la falta de capacidades y protocolos efectivos para su prevención, atención y mitigación”, señaló la organización.
De acuerdo con los activistas, no existe aún una evaluación clara de los daños en arrecifes coralinos y ecosistemas marinos. En ese sentido, la Red Corredor Arrecifal reportó que el hidrocarburo continúa llegando a distintas zonas del litoral.
La agrupación ambiental advirtió que la contingencia no sólo representa una crisis ecológica, sino también social, debido a las afectaciones que enfrentan comunidades costeras que dependen de la pesca, el turismo y otras actividades productivas.
“La emergencia no es sólo ambiental, sino también presenta un aspecto social altamente grave que amerita, aparte de la limpieza indispensable y crucial, otras acciones de atención que son obligaciones de las autoridades y empresas implicadas”, subrayó.
Ante este panorama, Greenpeace llamó a la ciudadanía a exigir atención a la contingencia socioambiental y solicitó a la Secretaría de Energía y a la Agencia Nacional de Seguridad Industrial y de Protección al Medio Ambiente del Sector Hidrocarburos suspender actividades de exploración y explotación petrolera en la zona afectada.
Asimismo, urgió a establecer medidas de protección para el corredor arrecifal y remarcó que, independientemente de que la responsabilidad recaiga en una empresa pública o privada, las autoridades federales deben supervisar, regular y reparar los daños ocasionados en los ecosistemas marinos y costeros.