La activista sueca Greta Thunberg se unió este martes a las movilizaciones estudiantiles en Francia, donde miles de jóvenes salieron a las calles para exigir mejores condiciones educativas, ante la falta de docentes, el hacinamiento en las aulas y el deterioro de los edificios escolares.
Thunberg acudió al instituto Paul-Éluard, ubicado en Saint-Denis, en las afueras de París, uno de los principales puntos de las protestas que comenzaron a finales de septiembre. La activista expresó su respaldo a los estudiantes y señaló que las nuevas generaciones deben participar en las decisiones que afectan su futuro.
Las movilizaciones se extendieron a distintas ciudades francesas, entre ellas Marsella, Lyon y Nantes. En París se convocaron dos marchas que partirían de distintos puntos de la capital para converger cerca de edificios gubernamentales y del Ministerio de Educación.
Los estudiantes denuncian la falta de profesores, los salones saturados y las malas condiciones de las instalaciones escolares. También han cuestionado la respuesta de las autoridades y el uso de la fuerza policial durante las manifestaciones anteriores.
De acuerdo con cifras del Ministerio del Interior francés, más de 161 mil personas participaron en las protestas de este martes en todo el país, una cifra inferior a las 266 mil registradas durante una jornada similar la semana anterior. Además, el Ministerio de Educación informó del cierre de 214 centros escolares.
Aunque la mayoría de las movilizaciones transcurrió de forma pacífica, en algunas ciudades se registraron enfrentamientos entre manifestantes y policías, quienes utilizaron gases lacrimógenos para dispersar a grupos de participantes. En París también se reportaron daños a propiedades y un automóvil incendiado.
La presencia de Thunberg, conocida internacionalmente por encabezar movilizaciones juveniles contra el cambio climático, dio visibilidad a una protesta que busca mantener la presión sobre el Gobierno francés para atender las demandas del alumnado.