Un camino con minas presuntamente colocadas por el crimen organizado fue localizado en una zona rural de Apatzingán, uno de los focos rojos de la violencia en la región de Tierra Caliente.
De acuerdo con un informe de la Guardia Civil, el hallazgo se realizó en las inmediaciones de la comunidad de Las Anonas, donde en meses recientes se han registrado enfrentamientos armados entre grupos criminales.
En el lugar fueron detectados cuatro artefactos explosivos improvisados, semienterrados y conectados entre sí mediante cableado, con capacidad para dañar incluso vehículos tácticos blindados como los utilizados por fuerzas federales. Los dispositivos estaban marcados con las siglas del Cártel Jalisco Nueva Generación y fueron destruidos en el sitio.
Tras el hallazgo, la Fiscalía General de la República abrió una carpeta de investigación y desplegó personal especializado para la búsqueda de más explosivos en la zona.
Las autoridades han identificado que en Apatzingán existe una fuerte disputa entre grupos del narcotráfico divididos en dos bloques: uno integrado por el CJNG, Los Viagras, Los Blancos de Troya y el Cártel de Acahuato; y otro conformado por Los Caballeros Templarios, el Cártel de Tepalcatepec y el grupo de Los Reyes.
El uso de minas antipersona se ha convertido en una práctica recurrente en estos territorios. En los últimos dos años, en Michoacán se ha registrado la muerte de al menos 13 militares y cuatro civiles a causa de explosiones en caminos rurales, principalmente en zonas de Tierra Caliente, la costa y límites con Jalisco.