Un operativo de revisión sorpresa realizado en el Centro Penitenciario “David Franco Rodríguez”, conocido como el penal de Mil Cumbres, permitió el aseguramiento de equipos de internet satelital, teléfonos celulares y una gran cantidad de dispositivos electrónicos y objetos prohibidos al interior del reclusorio.
La inspección fue encabezada por corporaciones de los tres órdenes de gobierno como parte de las acciones de vigilancia y control en el centro penitenciario ubicado sobre la carretera Morelia–Mil Cumbres, en el municipio de Charo.
Entre lo decomisado destacan dos dispositivos de internet satelital Starlink, considerados uno de los hallazgos más relevantes debido a que podrían haber sido utilizados para mantener comunicaciones no autorizadas desde el interior del penal. Además, las autoridades aseguraron 11 equipos telefónicos, siete dispositivos de WiFi, 89 memorias de almacenamiento, una computadora, una pantalla y 52 bocinas.
Durante la revisión también fueron localizados dos controles de Xbox, un control remoto y aproximadamente 120 cables, así como cinco dosis de marihuana. El operativo permitió además el aseguramiento de 62 objetos punzocortantes, 60 encendedores, 20 cadenas, tres herramientas, 16 relojes, seis ventiladores, siete cinturones, nueve máquinas de afeitar, prendas de vestir, perfumes, zapatos, gorras y otros artículos cuya posesión está restringida dentro de los centros penitenciarios.
Fuentes cercanas a la investigación señalaron que todo el material asegurado fue puesto a disposición de la autoridad competente para determinar su procedencia y deslindar responsabilidades entre internos o posibles colaboradores externos.
Hasta el momento, las autoridades estatales no han informado sobre personas detenidas derivadas del operativo ni sobre posibles sanciones administrativas o penales relacionadas con el ingreso de los equipos de comunicación y demás objetos prohibidos.
El Centro Penitenciario “David Franco Rodríguez” es uno de los reclusorios más importantes de Michoacán y en años recientes ha sido objeto de diversos operativos de revisión para detectar drogas, armas blancas, celulares y otros artículos utilizados por internos para mantener actividades ilícitas o comunicaciones clandestinas desde prisión.
Las investigaciones continúan para establecer cómo ingresaron los dispositivos de internet satelital y si existía una red de comunicación operando dentro del penal, así como para identificar a las personas responsables de su posesión y funcionamiento.