Autoridades de California informaron el hallazgo de más de 30 armas de fuego en los domicilios de los presuntos responsables del tiroteo registrado en la mayor mezquita de San Diego, donde murieron cinco personas, incluidos los dos atacantes.
Los sospechosos, identificados como Cain Clark y Caleb Vazquez, de 17 y 18 años, fueron señalados como los autores del ataque antes de quitarse la vida tras el hecho. En la revisión de sus viviendas, agentes federales aseguraron armamento adicional, municiones y material relacionado con mensajes de odio.
El caso incluye la investigación de una nota atribuida a uno de los jóvenes con contenido de superioridad racial, así como el análisis de armas con grabados de carácter extremista. Las autoridades también revisan antecedentes y comunicaciones vinculadas a los sospechosos tras la alerta de desaparición emitida por la madre de uno de ellos.
El ataque ocurrió en el Centro Islámico de San Diego, donde la comunidad había reportado previamente amenazas. Durante el tiroteo, un guardia de seguridad perdió la vida al intentar proteger a los asistentes, mientras se realizó la evacuación de menores y feligreses.