Jessica Magdalena López Ramos, quien había sido reportada como desaparecida desde el pasado 10 de junio en León, Guanajuato, fue localizada sin vida luego de que estudios genéticos permitieran confirmar su identidad. La mujer, de 32 años, era buscada por familiares y amigos desde que se perdió contacto con ella, lo que derivó en movilizaciones y acciones para exigir apoyo en su localización.
Los restos fueron encontrados el 14 de junio en una zona despoblada ubicada entre los límites de León y Purísima del Rincón. El cuerpo presentaba signos de calcinación y había sido localizado en un terreno de difícil acceso, por lo que fue trasladado al Servicio Médico Forense para la realización de los análisis correspondientes.
Fue hasta este lunes cuando familiares recibieron la notificación oficial de que los resultados periciales confirmaban que los restos correspondían a Jessica Magdalena López Ramos. La noticia fue difundida por personas cercanas a la víctima, quienes durante varios días mantuvieron una intensa campaña de búsqueda y difusión para tratar de encontrarla con vida.
La Fiscalía General del Estado mantiene abiertas las investigaciones para esclarecer el caso. Autoridades estatales informaron que una de las líneas de investigación contempla a la expareja de la víctima como presunto responsable, mientras continúan las diligencias para determinar las circunstancias en las que ocurrió el crimen y fincar responsabilidades.