Un hallazgo arqueológico en la zona de Tlatelolco, en Ciudad de México, permitió a especialistas conocer más sobre la manera en que las sociedades prehispánicas trataban a las mujeres que morían durante el parto. Investigaciones del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) documentaron el entierro de una joven considerada sagrada dentro de la cosmovisión mexica.
El descubrimiento se realizó durante trabajos de salvamento arqueológico en el estacionamiento del Centro Cultural Universitario Tlatelolco, donde se encontró una ofrenda funeraria con los restos de una adolescente de entre 15 y 17 años acompañada por un bebé y diversos objetos ceremoniales. Los estudios indican que el entierro data aproximadamente de entre los años 1506 y 1515, durante el último periodo constructivo del recinto ceremonial de México Tlatelolco.
Junto a los restos se localizaron figurillas femeninas, platos, cajetes y malacates, elementos asociados con rituales y prácticas simbólicas de la época. Los especialistas interpretan que el lugar pudo estar dedicado al culto de las llamadas cihuateteo, mujeres que fallecían al dar a luz y que, según la tradición mexica, alcanzaban un estatus divino similar al de los guerreros caídos en batalla.
El arqueólogo Salvador Guilliem Arroyo, responsable del Proyecto Tlatelolco, explicó que en la cosmovisión mexica el parto era considerado una lucha comparable a una batalla. Si la mujer moría durante el alumbramiento, se creía que su espíritu acompañaba al Sol en su recorrido hacia el poniente, lo que le otorgaba una condición sagrada dentro de la religión prehispánica.
Los análisis antropológicos también revelaron información sobre la salud de la joven. La antropóloga física Miriam Angélica Camacho Martínez identificó anomalías congénitas en el esqueleto, entre ellas una alteración conocida como “diente en diente” y una falta de fusión en la primera vértebra cervical, condiciones que podrían estar relacionadas con prácticas de endogamia dentro de la sociedad tlatelolca.
En el caso del recién nacido, los investigadores encontraron indicios de deficiencias nutricionales posiblemente vinculadas a la dieta materna basada principalmente en maíz. Estos datos permiten reconstruir aspectos de la vida cotidiana y las condiciones de salud de las poblaciones mesoamericanas en el periodo previo a la conquista.
El estudio forma parte de investigaciones recientes del INAH que han identificado otros entierros de mujeres y bebés en el mismo sitio arqueológico. Algunos corresponden a épocas posteriores, como el siglo XIX, cuando se registraron sepulturas asociadas a epidemias, lo que evidencia la continuidad histórica del lugar y sus prácticas funerarias.
Estos hallazgos aportan nuevas evidencias sobre el papel social y religioso de la maternidad en la antigua México Tlatelolco, así como sobre las creencias que rodeaban la muerte durante el parto dentro de las culturas mesoamericanas.