El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, confirmó este martes que durante el liderazgo de Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, existió una alianza entre el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y una facción de “Los Chapitos”, perteneciente al Cártel de Sinaloa.
Durante la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum, el funcionario explicó que el vínculo detectado por las autoridades federales consistía principalmente en apoyo financiero y el envío de integrantes armados por parte del CJNG para fortalecer las operaciones de dicho grupo criminal en el sur de Sinaloa.
“El vínculo más fuerte que teníamos detectado era de este sujeto con una facción de Los Chapitos”, señaló García Harfuch al referirse a Oseguera Cervantes, abatido en febrero pasado durante un operativo federal en Jalisco.
De acuerdo con el titular de la SSPC, los reportes de inteligencia indican que la colaboración entre ambas organizaciones concluyó tras la muerte de “El Mencho”. Aunque no descartó que puedan existir nuevos acercamientos entre grupos criminales, aseguró que hasta ahora no hay indicios de que esa alianza continúe vigente.
Las declaraciones representan un cambio respecto a la postura expresada por el propio García Harfuch en 2025, cuando sostuvo que no existían elementos para confirmar una colaboración entre el CJNG y “Los Chapitos”, pese a reportes de la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA) y versiones que apuntaban a una presencia creciente del grupo jalisciense en territorio sinaloense.
La revelación ocurre en medio de la disputa interna que desde hace meses enfrenta a las facciones de “Los Chapitos” y “Los Mayos” dentro del Cártel de Sinaloa, conflicto que ha generado episodios de violencia en distintas regiones del estado. Diversos informes de seguridad ya habían advertido sobre una posible colaboración estratégica entre el CJNG y el grupo encabezado por los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán.
La muerte de “El Mencho”, ocurrida el 22 de febrero durante una operación de fuerzas federales en Jalisco, modificó el panorama criminal en el país y abrió interrogantes sobre las reconfiguraciones y alianzas entre los principales grupos del narcotráfico.