El secretario de Seguridad Pública y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, afirmó que la “Operación Enjambre” -una estrategia federal para detener a servidores públicos vinculados con el crimen organizado- se aplicaría en Michoacán únicamente si existen denuncias o indicios concretos que justifiquen su activación. Durante la “Mañanera del Pueblo” acompañado por la presidenta Claudia Sheinbaum, Harfuch aclaró que estas acciones no parten de procesos de investigación proactivos, sino de denuncias ciudadanas o evidencias recabadas, como ocurrió recientemente en Tequila, Jalisco, donde fue detenido el alcalde Diego Rivera y tres de sus colaboradores, presuntamente ligados al crimen organizado.
Harfuch recordó que, desde su inicio, la Operación Enjambre ha resultado en la detención de aproximadamente 60 servidores públicos en distintos estados del país, acusados de participar en actividades delictivas o coludirse con grupos criminales. El funcionario federal subrayó que el caso de Tequila ejemplifica el procedimiento basado en denuncias, las cuales permitieron estructurar una investigación y ejecutar los operativos correspondientes.
La declaración del secretario se produce en un contexto de creciente expectativa sobre la posible extensión de la operación a Michoacán, entidad con una histórica presencia de grupos delictivos y recurrentes señalamientos de infiltración en gobiernos locales. Harfuch reiteró que la estrategia seguirá siendo reactiva y dependerá de la existencia de elementos jurídicos suficientes para actuar con apego a la ley y al debido proceso.