El productor de cine Harvey Weinstein volvió a defender su inocencia frente a las acusaciones de delitos sexuales durante una entrevista publicada por The Hollywood Reporter, en la que también describió como un “infierno” las condiciones de la cárcel donde permanece recluido en Nueva York.
La conversación, realizada a finales de enero con el periodista Maer Roshan, aborda la situación del exmagnate del cine dentro del complejo penitenciario de Rikers Island, conocido por sus problemas estructurales y denuncias sobre las condiciones de reclusión.
Durante la entrevista, Weinstein señaló que permanece en una unidad médica debido a sus problemas de salud y que se encuentra aislado del resto de los internos, por lo que su contacto se limita principalmente a enfermeras y personal de seguridad.
El productor aseguró que teme morir en prisión. “Es increíble haber tenido la vida que tuve y haber hecho las cosas que hice por la sociedad y que no tengan la indulgencia de tratarme con más amabilidad”, expresó.
En sus declaraciones, el exdirectivo de la productora Miramax reiteró que nunca agredió sexualmente a una mujer. Aunque reconoció que pudo haber tenido comportamientos inapropiados, afirmó que no cometió los delitos de los que se le acusa.
Weinstein también comentó que gran parte de las personas con las que mantenía relación se han distanciado de él, incluidos algunos de sus hijos. En la entrevista mencionó que antiguos conocidos del medio, como Jeffrey Katzenberg, Ted Sarandos y Bradley Cooper, ya no responden a sus llamadas.
Al referirse a su exesposa, la diseñadora Georgina Chapman, dijo sentirse contento de que haya encontrado una nueva etapa en su vida junto al actor Adrien Brody.
El productor deberá volver a comparecer ante la justicia la próxima semana por un cargo de violación que quedó sin resolución durante su juicio más reciente en 2025. En ese proceso, fue declarado culpable de uno de los delitos imputados y absuelto de otro, mientras que un tercero no alcanzó veredicto por desacuerdo del jurado.
La acusación pendiente corresponde a una presunta violación en tercer grado contra la estilista Jessica Mann, quien señaló que los hechos ocurrieron en 2013 en un hotel de Nueva York.
Weinstein también mantiene en proceso apelaciones tanto por la sentencia dictada en Nueva York como por otra condena emitida en Los Ángeles relacionada con un caso distinto de agresión sexual.