Antonio Oseguera Cervantes, identificado como hermano de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), se declaró culpable este viernes ante autoridades de Estados Unidos por delitos relacionados con el narcotráfico.
El Departamento de Justicia estadounidense informó que Oseguera Cervantes, conocido como “Tony Montana”, aceptó su responsabilidad en una conspiración para distribuir cocaína y metanfetamina con el propósito de introducirlas ilegalmente a territorio estadounidense. También admitió haber usado, portado y poseído un arma de fuego para facilitar esas actividades criminales.
De acuerdo con las autoridades federales, la sentencia será dictada el próximo 13 de noviembre. El acusado enfrenta una pena mínima obligatoria de 15 años de prisión y una máxima que podría alcanzar dos cadenas perpetuas consecutivas.
La fiscalía estadounidense sostuvo que Antonio Oseguera participó durante más de dos décadas en operaciones de tráfico de drogas para cárteles mexicanos. Entre sus funciones se encontraba supervisar la venta de narcóticos y proteger territorios controlados por organizaciones criminales en Jalisco.
Según la investigación, desde 2010 trabajó de manera directa con su hermano en el fortalecimiento de las operaciones del CJNG. Las autoridades lo señalan por coordinar el suministro de precursores químicos destinados a laboratorios clandestinos y por intervenir en la distribución de cocaína y metanfetamina para la organización.
El Departamento de Justicia también lo acusa de encargarse de la recolección de ganancias derivadas del tráfico de drogas y de gestionar operaciones de lavado de dinero mediante transferencias enviadas desde Estados Unidos hacia México a través de casas de cambio.
Oseguera Cervantes fue detenido en México y posteriormente extraditado a Estados Unidos. Su caso cobró relevancia debido a que fue uno de los primeros criminales de alto perfil entregados por el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum a las autoridades estadounidenses en febrero de 2025, como parte de los acuerdos de cooperación bilateral en materia de seguridad y combate al crimen organizado.
Con esta declaración de culpabilidad, la fiscalía estadounidense evita ir a juicio y fortalece uno de los procesos judiciales más importantes relacionados con la estructura financiera y operativa del Cártel Jalisco Nueva Generación, considerado por Washington como una de las organizaciones criminales más poderosas y violentas de México.