La madrugada del 12 de diciembre de 2025, un automóvil Volkswagen Golf gris se estrelló contra un árbol en la calle 63 con carrera 70, en el occidente de Bogotá. Dentro del vehículo fueron encontrados sin vida una mujer y un bebé de diez meses. En un primer momento el hecho fue tratado como un accidente de tránsito.
Con el avance de la investigación, la Fiscalía colombiana concluyó que el impacto no fue la causa de las muertes. El choque habría sido provocado deliberadamente para simular un siniestro vial y encubrir el asesinato de ambas víctimas.
El principal acusado es Hugo Fernando Silva Soto, de 32 años, pareja de la mujer y padre del menor. De acuerdo con la reconstrucción presentada por la Fiscalía, horas antes del supuesto accidente el hombre estaba al cuidado del bebé. Los peritajes médicos establecieron que el niño murió por lesiones compatibles con zarandeo violento, conocido como síndrome del bebé sacudido.
Posteriormente Silva Soto recogió a su pareja, Karen Cecilia López Avendaño, de 34 años. Ambos permanecieron durante varias horas dentro del vehículo estacionado. Cuando la mujer tomó al menor y notó que no respiraba, comenzó una discusión entre ambos.
Según la investigación, en ese momento el hombre la atacó con un arma cortopunzante en el cuello, provocándole una herida mortal en la arteria carótida. La mujer murió dentro del automóvil.
Tras el ataque, el acusado habría intentado limpiar el interior del vehículo para eliminar rastros de sangre. Los investigadores encontraron manchas hemáticas y señales de limpieza incompleta, además del arma utilizada en el crimen dentro del coche.
La Fiscalía sostiene que después condujo el vehículo hasta otra zona de la ciudad y lo estrelló contra un árbol para simular un accidente. Luego movió el cuerpo de la mujer al asiento del conductor y ajustó la posición del asiento para aparentar que ella manejaba el automóvil al momento del impacto.
Las inconsistencias en la escena y los análisis forenses revelaron que ambas víctimas habían muerto antes del choque. Entre los elementos que desmintieron la versión inicial está que la mujer no tenía licencia de conducir ni sabía manejar, lo que reforzó la hipótesis de que el accidente había sido montado.
Tras varios meses de investigación, la Fiscalía solicitó la captura de Silva Soto. El hombre fue detenido a inicios de marzo de este año y enfrenta cargos por feminicidio agravado, homicidio agravado por la muerte del menor y ocultamiento y alteración de pruebas.
Un juez ordenó su reclusión preventiva en un centro penitenciario mientras continúa el proceso judicial. El acusado no aceptó los cargos.