El homicidio registrado al interior de un centro de rehabilitación en Tarímbaro puso bajo la lupa la operación de los llamados “anexos” en Michoacán, particularmente aquellos que funcionan fuera de las disposiciones sanitarias.
El gobernador Alfredo Ramírez Bedolla señaló que las autoridades de salud mantienen acciones de supervisión sobre estos establecimientos y advirtió que algunos continúan operando pese a las restricciones contempladas en la legislación.
Durante su conferencia semanal de seguridad, el mandatario sostuvo que los tratamientos relacionados con adicciones y salud mental deben apegarse al esquema previsto por la normativa, que contempla atención ambulatoria, y cuestionó la existencia de espacios que trabajan al margen de las reglas.
El tema cobró relevancia luego del asesinato ocurrido en un centro de rehabilitación ubicado en Cuto del Porvenir, municipio de Tarímbaro. Por este caso, la Fiscalía General del Estado reportó la detención de ocho personas señaladas por su probable participación en el crimen.
Entre los detenidos se encuentran cuatro encargados del establecimiento y cuatro internos, quienes quedaron a disposición de las autoridades mientras continúan las investigaciones para determinar su responsabilidad en los hechos.
Ramírez Bedolla comparó la situación de los anexos que operan de manera irregular con la presencia de máquinas tragamonedas fuera de la regulación, al considerar que en ambos casos existen establecimientos que permanecen activos pese a las disposiciones legales.