Las autoridades sanitarias de Hong Kong investigan la comercialización y aplicación de un tratamiento estético inyectable elaborado con tejido de piel humana procedente de personas fallecidas, luego de detectar que el producto se ofrecía en centros de belleza sin contar con autorización sanitaria.
El producto, de origen surcoreano y denominado Elravie Re2O, se promociona como un tratamiento para mejorar la calidad de la piel mediante colágeno humano. Sin embargo, su comercialización encendió las alertas por los posibles riesgos para la salud y la falta de información clínica suficiente que permita confirmar su seguridad.
El Departamento de Salud de Hong Kong informó que el inyectable no cuenta con registro como producto farmacéutico en el territorio. Aunque se presentó una solicitud para obtener una exención regulatoria por su contenido de tejido humano, esta continúa en trámite y no ha sido aprobada.
Como parte de las investigaciones, las autoridades realizaron operativos en cuatro establecimientos de servicios estéticos ubicados en Tsim Sha Tsui, Mong Kok, Tsuen Wan y Yuen Long. Durante las inspecciones decomisaron más de 100 frascos de sustancias sospechosas de estar sujetas a regulación y más de 70 recipientes con productos inyectables no registrados.
Entre los artículos asegurados había 20 frascos de Elravie Re2O. Además, una mujer de 38 años fue detenida en un establecimiento de Mong Kok, bajo sospecha de posesión ilegal de productos farmacéuticos no autorizados y comercialización ilícita de órganos humanos.
Las autoridades advirtieron que el tratamiento carece de datos clínicos suficientes para establecer su seguridad y podría representar riesgos para la salud pública. Entre las preocupaciones asociadas con este tipo de procedimientos están las posibles reacciones inmunológicas y el riesgo de transmisión de agentes infecciosos si el procesamiento del tejido no garantiza su seguridad.
La legislación de Hong Kong contempla sanciones por la comercialización ilegal de productos farmacéuticos y por el manejo de productos regulados derivados de tejido humano sin las autorizaciones correspondientes.
El Departamento de Salud recordó que las inyecciones son procedimientos médicos que deben ser realizados por profesionales de la medicina o de la odontología debidamente registrados. También pidió a la población verificar las credenciales de quienes ofrecen estos tratamientos y no asumir que son seguros por el hecho de anunciarse como procedimientos cosméticos.