Un estudio internacional, publicado en la revista Nature Communications, destacó el papel fundamental de la Inteligencia Artificial en la predicción y mitigación de fenómenos climáticos extremos.
El estudio, dirigido por el catedrático Gustau Camps-Valls, señala que la IA no sólo mejora la predicción meteorológica, sino que también permite evaluar los impactos de estos fenómenos y optimizar la comunicación del riesgo.
Gracias al aprendizaje profundo, la modelización estadística y el análisis de datos satelitales, la IA ha alcanzado un nivel de madurez que la convierte en una aliada esencial en la gestión de desastres naturales y la adaptación a las nuevas condiciones del planeta.
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Además, la creciente frecuencia de eventos extremos proporciona cada vez más datos con los cuales entrenar modelos de IA, lo que mejora su precisión y capacidad de anticipación.
Según el informe, estas herramientas pueden ofrecer explicaciones comprensibles y transparentes, lo que fortalece la confianza en la toma de decisiones frente a emergencias climáticas.
Camps-Valls subraya la importancia de que estas tecnologías sean inclusivas, éticas y accesibles para todas las comunidades.