El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) modificó sus normas para las instalaciones de detención migratoria operadas por contratistas privados y cárceles que albergan personas bajo custodia, con cambios que buscan reducir la carga operativa de los proveedores encargados de estos centros.
Las nuevas disposiciones permiten un mayor uso de herramientas de inteligencia artificial para comunicaciones consideradas no críticas con personas detenidas, como traducciones automatizadas, interacciones informales, procesos de ingreso y atención de algunas solicitudes. Especialistas en derechos humanos y salud penitenciaria señalaron que la medida podría afectar la calidad de la comunicación, especialmente en situaciones donde las personas requieren expresar problemas médicos, legales o de seguridad.
ICE informó que la actualización de sus estándares busca simplificar procedimientos y acercarse a modelos utilizados en otras instalaciones federales. La agencia señaló que tomó en cuenta necesidades operativas, requisitos legales y políticas públicas antes de aprobar los cambios.
Entre las modificaciones también se encuentra la regulación del trabajo voluntario realizado por personas detenidas. Las nuevas reglas establecen que estos programas no generan una relación laboral, por lo que los participantes no tendrían derecho a salarios ni beneficios. Durante años, organizaciones defensoras de migrantes han cuestionado estos esquemas, en los que algunas personas reciben pagos de alrededor de un dólar diario por actividades dentro de los centros.
Los cambios ocurren mientras las instalaciones del ICE enfrentan críticas por reportes de muertes bajo custodia, denuncias de deficiencias médicas y señalamientos sobre condiciones inadecuadas. Actualmente, cerca de 60 mil personas permanecen detenidas en centros migratorios de Estados Unidos.
Expertos señalaron que algunas modificaciones podrían reducir la responsabilidad legal de los operadores privados al establecer nuevas reglas sobre admisión de detenidos y atención de personas con necesidades médicas especiales. También advirtieron que la eliminación de ciertos requisitos de interpretación presencial podría dificultar el acceso a información para quienes no dominan el idioma inglés.
La actualización de los estándares coincide con un aumento en los recursos destinados a la aplicación de leyes migratorias en Estados Unidos. El ICE recibió una parte importante de un paquete presupuestario aprobado recientemente para ampliar las operaciones de control migratorio.
Las autoridades migratorias indicaron que las nuevas reglas mantienen la obligación de brindar servicios de interpretación y traducción sin costo para los detenidos, además de incluir ajustes en materia de prevención del suicidio y atención de salud mental. Sin embargo, organizaciones y especialistas cuestionaron que la flexibilización general pueda traducirse en menores controles sobre las condiciones dentro de los centros de detención.