El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) planea adquirir por hasta 20 millones de dólares guantes capaces de emitir descargas eléctricas durante detenciones, una propuesta que provocó críticas de congresistas demócratas y organizaciones defensoras de los derechos de los migrantes.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) contempla comprar miles de dispositivos CTG 5 G.L.O.V.E., fabricados por Compliant Technologies, para personal de ICE. El equipo parece un guante convencional, pero puede activar pulsos eléctricos mediante electrodos ubicados en la palma cuando entra en contacto directo con la piel.
El gobierno estadounidense describe el dispositivo como una herramienta de “distracción y desescalada” destinada a lograr que una persona deje de resistirse sin recurrir a métodos considerados más peligrosos. La documentación del fabricante señala que la estimulación puede provocar dolor intenso durante unos segundos y que el dispositivo no está diseñado para utilizarse como castigo.
La compra todavía se encuentra en proceso de contratación y el DHS prevé que los dispositivos sean entregados antes del 31 de marzo de 2027. La adquisición podría realizarse mediante un contrato sin competencia, según los documentos publicados por el gobierno.
La propuesta provocó rechazo entre legisladores demócratas y organizaciones de derechos civiles. La preocupación principal es que los agentes puedan utilizar los guantes para provocar dolor durante arrestos migratorios y que su uso resulte difícil de identificar debido a que el dispositivo no presenta la apariencia de un arma convencional.
El plan también generó cuestionamientos por las advertencias del propio fabricante sobre su utilización en personas consideradas vulnerables, entre ellas menores, mujeres embarazadas, adultos mayores y personas con discapacidad.
La discusión se da mientras ICE enfrenta críticas por el uso de la fuerza durante sus operativos migratorios. El gobierno de Donald Trump sostiene que necesita herramientas que permitan controlar situaciones potencialmente violentas sin recurrir a fuerza letal.