La Policía Montada de Canadá identificó este miércoles a Jesse Van Rootselaar, de 18 años, como el presunto autor del tiroteo ocurrido el martes en una escuela secundaria del oeste del país, un hecho que ha conmocionado a la nación.
El ataque dejó al menos diez personas muertas, incluido el supuesto agresor, así como decenas de heridos, varios de ellos en estado crítico. De acuerdo con las autoridades, los hechos se registraron alrededor del mediodía, cuando se activaron los protocolos de emergencia y el plantel fue puesto en confinamiento.
Según los primeros reportes oficiales, el joven habría ingresado armado a las instalaciones escolares y abrió fuego contra estudiantes y personal docente. Posteriormente fue localizado sin vida dentro del edificio. Las investigaciones preliminares apuntan a que se habría quitado la vida tras perpetrar el ataque.
Las autoridades también confirmaron que, antes de dirigirse a la escuela, el sospechoso habría asesinado a dos familiares en un domicilio cercano, lo que amplía la magnitud de la tragedia.
Equipos de emergencia y fuerzas de seguridad acudieron de inmediato al lugar para evacuar a los estudiantes y brindar atención médica a los heridos. La comunidad, de pocos miles de habitantes, permanece en estado de conmoción, mientras continúan las labores de investigación para esclarecer los motivos del ataque y determinar cómo el joven obtuvo el arma.
El gobierno federal expresó sus condolencias a las familias afectadas y anunció apoyo psicológico y recursos adicionales para la comunidad escolar. El caso ha reavivado el debate nacional sobre el acceso a armas de fuego y la atención a la salud mental entre jóvenes.