Más de dos mil vestigios arqueológicos han sido identificados en distintas regiones de Michoacán, varios de ellos ubicados dentro de huertas de aguacate, como resultado de investigaciones científicas enfocadas en analizar la transformación del territorio en la entidad. Los hallazgos derivan de estudios que incorporan herramientas de análisis geoespacial para ubicar y documentar sitios con valor histórico que no necesariamente se encuentran abiertos al público.
De acuerdo con información difundida por medios locales, la directora del Instituto de Ciencia, Tecnología e Innovación del estado, Alejandra Ochoa Zarzosa, explicó que estos registros forman parte de proyectos vinculados a la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación, los cuales permiten identificar vestigios en zonas donde el uso de suelo ha cambiado, particularmente en áreas destinadas al cultivo de aguacate.
Los vestigios arqueológicos corresponden a restos materiales de antiguas civilizaciones, como estructuras, cimientos, terrazas, caminos, piezas cerámicas o herramientas, que permiten conocer formas de vida, organización social y actividades productivas de poblaciones pasadas. Su localización en zonas productivas actuales no es inusual en regiones con alta densidad histórica como Michoacán; sin embargo, la cantidad de registros detectados en áreas transformadas por la agricultura intensiva resulta significativa por su concentración y por las condiciones en las que se encuentran.
Entre los casos señalados se encuentra el municipio de Tingambato, donde además de una zona arqueológica abierta, se ha detectado otra estructura localizada dentro de una huerta, lo que refleja la coexistencia de actividad agrícola con espacios de valor patrimonial. Las autoridades indicaron que no todos los sitios pueden ser explorados o habilitados para visitas debido a que muchos se encuentran en propiedades privadas o carecen de condiciones para su apertura.
Ante esta situación, se han sostenido acercamientos con instancias como el Instituto Nacional de Antropología e Historia y con productores del sector aguacatero, con el objetivo de establecer mecanismos que permitan la preservación de estos vestigios. Las acciones buscan evitar el deterioro o la posible destrucción de estructuras arqueológicas, al tiempo que se mantiene la actividad productiva en la región.
Investigaciones previas han advertido que el crecimiento de las huertas de aguacate ha tenido impacto en el patrimonio arqueológico del estado, con registros que señalan afectaciones en diversos sitios debido a cambios en el uso de suelo y expansión agrícola. En este escenario, especialistas han señalado que, aunque México cuenta con una amplia riqueza arqueológica, la identificación de miles de vestigios en zonas específicas de producción agrícola representa un caso relevante por su escala y por los retos que implica para su conservación.
Los estudios actuales permiten ampliar el registro de sitios arqueológicos en Michoacán y aportar información para su protección, en un entorno donde la identificación y documentación de estos espacios resulta clave para su conservación dentro de zonas con actividad económica activa.