Identifican proteína clave en el cerebro que podría abrir nuevas vías para tratar autismo y esquizofrenia
evangelio | 2 junio, 2026

Un grupo de científicos identificó una proteína que podría desempeñar un papel fundamental en el desarrollo de trastornos neurológicos como el autismo, la esquizofrenia y el síndrome de Rett, hallazgo que podría impulsar futuras estrategias terapéuticas para estas condiciones.

La investigación, publicada en la revista científica Molecular Psychiatry, reveló la importancia de la proteína MSK1, descrita por los investigadores como un “interruptor molecular” indispensable para la formación adecuada de los circuitos cerebrales.

El estudio fue encabezado por Rubén Deogracias, junto con los científicos Natalia Varela Andrés y Carlos Hernández del Caño, de la Universidad de Salamanca.

De acuerdo con los resultados, la ausencia o el mal funcionamiento de la proteína MSK1 provoca alteraciones en la estructura y funcionamiento del cerebro que guardan similitudes con las observadas en diversos trastornos del neurodesarrollo. Los investigadores sostienen que esta proteína conecta las señales externas de crecimiento con los mecanismos genéticos encargados de guiar la maduración de las neuronas.

La investigación se centró en el núcleo estriado, una región profunda del cerebro relacionada con el control del movimiento, las interacciones sociales y los comportamientos repetitivos. En esta zona, la proteína MSK1 se encuentra en altas concentraciones.

Para evaluar su función, el equipo desarrolló una línea de ratones genéticamente modificados que carecían de esta proteína. Los resultados mostraron cambios significativos: el volumen del núcleo estriado se redujo, las neuronas perdieron complejidad estructural y disminuyeron las conexiones entre ellas. Además, se detectaron alteraciones en los sistemas de comunicación química del cerebro, particularmente en aquellos relacionados con la dopamina.

En términos conductuales, los animales presentaron dificultades severas para interactuar socialmente, menor interés en actividades básicas y un aumento de comportamientos asociados con estados depresivos.

Los investigadores consideran que este descubrimiento posiciona a la proteína MSK1 como una posible “diana terapéutica”, es decir, un objetivo biológico sobre el cual podrían desarrollarse medicamentos capaces de corregir algunos de los defectos neuronales asociados a estos trastornos.

Además de su posible relación con el autismo y la esquizofrenia, el hallazgo podría tener implicaciones para otras enfermedades neurológicas. El núcleo estriado también es una de las regiones cerebrales más afectadas en padecimientos neurodegenerativos como la Enfermedad de Parkinson y la Enfermedad de Huntington, por lo que futuras investigaciones podrían explorar si la manipulación de MSK1 ayuda a combatir estas afecciones.

Aunque los resultados son prometedores, los especialistas subrayan que las pruebas se realizaron únicamente en modelos animales, por lo que aún será necesario llevar a cabo nuevos estudios para determinar si los mismos mecanismos se presentan en humanos y pueden traducirse en tratamientos efectivos.

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