La Iglesia católica mexicana llamó a las autoridades sanitarias, forenses y gobiernos estatales a establecer mecanismos que permitan entregar a asociaciones legalmente acreditadas los cuerpos de bebés no reclamados y restos derivados de abortos, con el propósito de garantizarles una sepultura digna.
La petición fue planteada por la Arquidiócesis de México en el editorial de su semanario Desde la Fe, donde señaló que este tipo de procedimientos deberían estar disponibles en todo el país, siempre que se hayan cumplido los requisitos legales y periciales correspondientes.
El órgano religioso sostuvo que el planteamiento no pretende abrir un debate sobre las circunstancias que provocaron cada fallecimiento, sino promover que los restos humanos reciban un trato respetuoso después de la muerte.
La Arquidiócesis señaló que en México se presentan con frecuencia casos de fetos en etapas avanzadas de gestación y recién nacidos abandonados en espacios públicos, hospitales o incluso entre la basura. Algunos de estos cuerpos, agregó, permanecen sin ser reclamados.
También advirtió que existen familias que atraviesan una pérdida gestacional y desconocen que, bajo determinadas circunstancias contempladas por la legislación, pueden solicitar los restos de sus hijos para despedirlos y sepultarlos.
Ante esta situación, la Iglesia destacó la existencia de asociaciones y grupos que, mediante convenios con autoridades y siguiendo los procedimientos establecidos, reciben cuerpos de bebés no reclamados o restos derivados de abortos para proporcionarles una sepultura.
Según la Arquidiócesis, estas organizaciones no buscan reemplazar a las familias ni interferir con investigaciones judiciales o sanitarias, sino atender los casos en los que no existe una persona que reclame los restos.
Como ejemplo, mencionó a la Asociación Civil Inocentes de María, en Jalisco, que desde marzo de 2002 mantiene un acuerdo con el gobierno estatal y suscribió un convenio con la fiscalía para recibir cuerpos de menores no reclamados y garantizarles una sepultura digna.