El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) propuso un incremento salarial global de 8 por ciento para sus trabajadores, luego de las inconformidades por el aumento anterior y las protestas para exigir mejores condiciones laborales.
La nueva propuesta fue presentada por el director general del organismo, Zoé Robledo, y contempla un aumento de 4 por ciento al salario tabular y otro 4 por ciento destinado a la ayuda para el pago de renta de vivienda.
El ofrecimiento supera el incremento global de 6.8 por ciento planteado previamente, el cual fue rechazado por trabajadores durante una consulta sindical realizada el 14 de octubre. Las inconformidades incluyeron la exigencia de un aumento directo de 10 por ciento al salario.
Además del ajuste salarial, el IMSS prepara un plan integral para atender distintas demandas del personal, entre ellas la regularización de plazas, el abasto de medicamentos e insumos médicos y las deficiencias en la infraestructura de hospitales y clínicas.
Entre las medidas contempladas se encuentra la basificación de 10 mil 939 trabajadores eventuales, incluidos empleados contratados durante la pandemia de Covid-19. La medida busca fortalecer áreas como enfermería, atención médica, camilleros, limpieza y servicios de laboratorio.
El plan también considera acciones para mejorar el suministro de medicamentos y materiales, modernizar los almacenes y las farmacias, así como atender las necesidades de equipo médico y mantenimiento de las instalaciones.
La propuesta se presenta en medio de las movilizaciones de trabajadores que han exigido mejores salarios, mayor disponibilidad de insumos para atender a los pacientes y cambios en las condiciones laborales.
Aunque el nuevo ofrecimiento eleva el porcentaje de incremento, la inconformidad de sectores disidentes continúa, pues sus demandas incluyen un aumento de 10 por ciento directo al sueldo, además de soluciones a los problemas de abasto y a las condiciones de trabajo en las unidades médicas.