Un incendio forestal registrado en los últimos días en el estado de Arizona ha consumido más de 400 hectáreas de terreno y continúa sin ser controlado en su totalidad, informaron autoridades de emergencia.
El siniestro comenzó recientemente, en el transcurso de esta semana, se ha extendido con rapidez debido a las condiciones climáticas propias de la región, como altas temperaturas, baja humedad y rachas de viento, lo que ha complicado las labores de contención.
De acuerdo con el Servicio Forestal de Estados Unidos, brigadas terrestres y equipos aéreos trabajan de manera coordinada para frenar el avance del fuego mediante descargas de agua, uso de retardantes y la apertura de brechas cortafuego en zonas estratégicas.
Aunque hasta el momento no se reportan personas fallecidas, autoridades mantienen bajo vigilancia a comunidades cercanas ante la posibilidad de evacuaciones preventivas si las llamas continúan avanzando. Asimismo, se han emitido alertas por la calidad del aire debido al humo generado.
El origen del incendio aún está bajo investigación, sin que se descarte la combinación de factores naturales y humanos. Este tipo de eventos tiende a incrementarse durante la temporada de calor en el suroeste de Estados Unidos.
Las autoridades continúan monitoreando la evolución del incendio y no descartan que la superficie afectada aumente en las próximas horas si persisten las condiciones adversas.