Las autoridades de la India encendieron las alarmas sanitarias tras confirmar la aparición de un nuevo brote del virus Nipah, una enfermedad altamente letal, con al menos dos casos positivos detectados hasta ahora. Como medida preventiva, cerca de 190 personas que tuvieron contacto con los infectados fueron puestas bajo observación médica y cuarentena.
El subdirector adjunto de Salud del gobierno de Bengala Occidental, Subarna Goswami, informó que únicamente dos pacientes han dado positivo, mientras que el resto de los contactos se encuentran aislados y han sido sometidos a pruebas, especialmente aquellos que presentaron síntomas compatibles con la infección.
Ante la situación, el Centro Nacional para el Control de Enfermedades (NCDC) emitió una circular técnica y activó protocolos de emergencia para contener la posible propagación del virus. Estas directrices incluyen un refuerzo inmediato de las medidas de bioseguridad, especialmente en los hospitales de la región afectada.
El Ministerio de Salud ordenó el uso obligatorio de equipos de protección individual completos para el personal sanitario, debido al riesgo de transmisión entre humanos. Las autoridades advierten que la emergencia sigue en curso y que no se puede descartar la aparición de nuevos contagios.
Goswami subrayó que el brote no puede darse por concluido debido al largo periodo de incubación del virus, que puede extenderse de cuatro a 45 días. “Será necesario mantener una vigilancia estricta durante varios meses para confirmar que no surgen nuevos casos”, señaló el funcionario.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), el virus Nipah es una enfermedad zoonótica que se transmite principalmente de animales a humanos —especialmente a través de murciélagos frugívoros y cerdos—, aunque también puede propagarse por alimentos contaminados o por contacto directo entre personas. La infección puede provocar desde síntomas leves hasta graves afecciones respiratorias y encefalitis, con una tasa de mortalidad que oscila entre el 40% y el 75%. Actualmente no existe una vacuna ni un tratamiento específico.
India ya ha enfrentado brotes previos de Nipah, con episodios registrados en Bengala Occidental en 2001 y 2007 que dejaron al menos 50 fallecidos. Desde 2018, los casos se han concentrado principalmente en el estado de Kerala, donde el último brote, en julio de 2025, causó tres contagios y dos muertes.
El temor a una expansión regional del virus ha llevado a varios países asiáticos, como Tailandia, Nepal y Hong Kong, a implementar controles sanitarios en aeropuertos, incluyendo toma de temperatura y declaraciones de salud, como parte de sus medidas preventivas frente a una posible propagación internacional.