Habitantes indígenas purépechas realizaron una jornada de protesta en el municipio de Chilchota, Michoacán, donde vandalizaron el edificio de la alcaldía e incendiaron al menos dos vehículos, tras el asesinato de dos comuneros ocurrido en la comunidad de Acachuén el pasado 6 de mayo.
La movilización inició desde la mañana con una marcha que partió de Acachuén hacia la cabecera municipal, mientras otro contingente se concentró en la capital del estado frente al Palacio de Gobierno en Morelia, donde exigieron justicia y mayor seguridad en la región.
Durante la protesta en Chilchota, los inconformes irrumpieron en el edificio de la presidencia municipal, donde realizaron daños al inmueble y prendieron fuego a mobiliario colocado en el exterior. Más tarde, también fueron incendiadas dos unidades, entre ellas un vehículo de carga perteneciente a una empresa privada, sobre la carretera federal Chilchota-Zamora.
Los manifestantes señalaron como detonante el ataque armado registrado en Acachuén, donde dos adultos mayores fueron asesinados cuando un grupo de hombres armados abrió fuego contra comuneros que se encontraban reunidos en la entrada de la comunidad.
En la zona de Acachuén se mantiene un bloqueo comunitario que ha interrumpido la comunicación hacia la región conocida como la Cañada de los Once Pueblos, donde habitantes exigen la intervención de autoridades ante la presencia de grupos armados.
La región ha sido señalada por autoridades de seguridad como un punto de disputa entre organizaciones criminales, lo que ha derivado en episodios recurrentes de violencia en comunidades indígenas.