Los hogares mexicanos con ingresos medios se convirtieron en el sector más afectado por la carestía en el país durante el mes de noviembre, según revelan las cifras más recientes del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Mientras que la inflación general anual se situó en un 3.8%, las familias que perciben entre tres y seis salarios mínimos enfrentaron un incremento de precios del 3.97%, superando el promedio nacional.
De acuerdo con el organismo, este fenómeno fue impulsado por alzas significativas en rubros esenciales para este grupo socioeconómico. Los datos detallan que los hogares con ingresos de hasta seis salarios mínimos resintieron una inflación anual del 3.85%, debido principalmente al encarecimiento de restaurantes y servicios de alojamiento, que subieron un 7.54%, seguido por el cuidado de la salud con un 6.37% y el sector de alimentos y bebidas con un 4.09%.
En contraste, el sector con menores ingresos (hasta un salario mínimo) reportó la inflación más baja del país con un 3.06% anual. A pesar de que este grupo también enfrentó aumentos críticos en restaurantes (8.03%) y cuidado personal (6.24%), la inflación específica en alimentos y bebidas no alcohólicas para ellos fue de apenas el 1.3%, la cifra más reducida entre todos los niveles socioeconómicos analizados por el Inegi.