Las vacaciones de Semana Santa en México registran un incremento en sus costos durante 2026, con un aumento promedio de entre 16.5% y casi 17% respecto al año anterior, de acuerdo con estimaciones de la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC), lo que impacta directamente en el gasto de las familias que planean actividades recreativas o viajes durante este periodo.
El encarecimiento abarca diversas actividades, desde salidas cotidianas hasta viajes turísticos, impulsado por el aumento en precios de alimentos, transporte y servicios, factores que han elevado el costo general del esparcimiento, tanto para quienes salen de vacaciones como para quienes permanecen en casa durante el receso escolar.
De acuerdo con el sondeo realizado por la ANPEC, una escapada de cuatro días y tres noches a destinos de playa o pueblos mágicos puede representar un gasto aproximado de entre 21 mil y 25 mil pesos, considerando transporte, hospedaje y alimentos, mientras que actividades más accesibles también reflejan incrementos significativos en comparación con 2025.
Entre los gastos más comunes, llevar a una familia al cine puede costar alrededor de mil 600 pesos, una salida a centros comerciales supera los mil 200 pesos y actividades al aire libre como visitar un balneario pueden alcanzar hasta 4 mil 250 pesos, mientras que incluso opciones económicas como un picnic implican desembolsos cercanos a mil pesos.
El periodo vacacional también incrementa los gastos domésticos, ya que al permanecer niños y jóvenes en casa se eleva el consumo de alimentos, así como el uso de servicios como agua, luz y gas, además de la necesidad de destinar recursos a actividades de entretenimiento o cuidado.
El aumento en los costos refleja la presión inflacionaria sobre el sector turístico y recreativo, lo que ha llevado a que algunas familias opten por reducir gastos o modificar sus planes durante la temporada vacacional, ante el impacto en su economía.