La Plaza de Armas comenzó este miércoles a despedirse del paisaje festivo que la acompañó durante las celebraciones decembrinas. Desde temprana hora, cuadrillas del ayuntamiento iniciaron el desmontaje de la iluminación, los adornos y las plantas de nochebuena que durante semanas dieron color al centro histórico.
El retiro de la decoración marca oficialmente el cierre del periodo navideño y el regreso gradual a la normalidad en uno de los espacios más emblemáticos de la ciudad, que en las últimas semanas fue punto de encuentro para familias, visitantes y comerciantes.
Las labores se realizan de manera paulatina para no afectar la circulación peatonal ni las actividades comerciales de la zona. Con la salida de las luces y figuras, la plaza recupera su imagen habitual, mientras el flujo cotidiano vuelve a imponerse tras el receso festivo.
Autoridades municipales señalaron que el desmontaje forma parte del calendario regular de servicios urbanos y que los materiales retirados serán almacenados para su reutilización en futuras celebraciones.
Con ello, la Plaza de Armas cierra un capítulo más de la temporada decembrina y da paso al ritmo ordinario de la ciudad en el arranque del nuevo año.