Intensas lluvias torrenciales causaron el desborde de ríos y anegamiento de calles en la ciudad turística de Kusadasi, Turquía, afectando especialmente los barrios de Davutlar y Guzelcamli. El nivel del agua alcanzó tal magnitud que arrastró vehículos, dejándolos flotando por las calles y generando imágenes de severa afectación urbana.
Las autoridades locales instaron a la población a extremar precauciones ante la posibilidad de nuevas precipitaciones, mientras equipos de emergencia trabajan para drenar las zonas inundadas y evaluar los daños materiales. El evento meteorológico extremo evidencia la vulnerabilidad de zonas costeras y urbanas frente a fenómenos climáticos intensos, que cada vez son más frecuentes en la región mediterránea.