Con la llegada de la temporada de lluvias torrenciales y los colapsos viales debido a las inundaciones en las principales urbes del país, miles de automovilistas se enfrentan a una de las peores pesadillas mecánicas y financieras: el daño por agua en sus vehículos.
Empresas aseguradoras advierten que las reparaciones tras una inundación severa pueden ir desde los $15,000 pesos hasta superar los $150,000 pesos, alcanzando en muchos casos la declaración de pérdida total .
El costo final de la reparación está determinado estrictamente por la altura que alcanzó el agua, dividiendo los siniestros en tres niveles críticos de gravedad que definen si un automóvil es rescatable o chatarra.
Los tres niveles del desastre técnico se establecen en un primer momento cuando el agua solo cubre la alfombra del vehículo, los costos oscilan entre los $3,000 y $12,000 pesos. El
riesgo principal aquí es la proliferación de hongos, bacterias y el mal olor. Requiere el desmontaje completo de asientos, cambio de aislantes térmicos y una desinfección profunda a base de ozono.
En segundo nivel, el Colapso Eléctrico; si el agua alcanzó la altura del tablero inferior, los componentes más afectados son la marcha, el alternador y los módulos de las bolsas de aire.
En este escenario, la factura del taller escala rápidamente a rangos de $15,000 a $50,000 pesos debido a la necesidad de sustituir cableados sulfatados y reprogramar computadoras secundarias.
Cuando se daña el motor y otros componentes mecanismos los costos de reparación llegan a superar los 150 mil pesos, por lo que suelen ser clasificados incluso como pérdida total.