Una fuerte inundación repentina provocó daños en distintas zonas del Gran Cañón y obligó a evacuar a decenas de visitantes, mientras autoridades mantienen la búsqueda y localización de más de 20 personas que podrían encontrarse desaparecidas.
La emergencia comenzó en Bright Angel Canyon y el área de Phantom Ranch, donde las lluvias intensas provocaron una crecida súbita de los cauces. Hasta la mañana del domingo, al menos 62 personas habían sido evacuadas de Phantom Ranch y del tramo inferior del sendero North Kaibab.
El Servicio de Parques Nacionales y autoridades de Arizona continúan trabajando para determinar el paradero de las personas que podrían haber estado en la zona durante la inundación. La búsqueda incluye a excursionistas, campistas y visitantes que transitaban por el corredor de Bright Angel Creek.
La corriente provocó importantes daños en la infraestructura. Casi todos los puentes peatonales sobre Bright Angel Creek fueron destruidos, lo que dejó sin acceso a varias zonas del cañón. También fueron cerrados Phantom Ranch, Bright Angel Campground, el sendero North Kaibab y los puentes Black y Silver.
El tránsito por el río Colorado en esa zona permanece suspendido debido a la presencia de estructuras metálicas y escombros arrastrados por el agua.
Las autoridades advirtieron que podrían registrarse nuevas tormentas y lluvias el lunes, con riesgo de más inundaciones repentinas, deslaves y caída de rocas.